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miércoles, 18 de marzo de 2009

Saltando al vacío


He de confesarlo: me estoy enganchando a Soitu. Un medio fresco, que toca temas alejados de otras webs de información general, con buenas fuentes y buenos articulistas (entré por Albéniz, me quedé por el resto). Total, que estaba hoy paseándome por el portal y encontré una nota antigua relativa a la crisis y la posibilidad de que todos esos directivos de Lehmann Brothers, AIG y otras hicieran un “airwalk” (y no de los de Jordan). Y resulta que aquello que tomábamos por verdad resultó ser un mito mas. Esto me hace pensar en otro tipo de suicidios, mucho mas cercanos.

Ronsu habla esta semana en su blog sobre la gran estafa rusa: el Dynamo ha tenido que cortar a mucha gente, el Khimki ha tenido problemas para pagar y, en lo referente a los jugadores, los mas importantes (Delfino, Childress y Brandon Jennings) están negociando su regreso a los States. Cualquiera que lea este blog habitualmente sabe la que se viene encima este verano con la crisis, así que a nadie le va a sorprender ni esta noticia ni las que lleguen en junio, julio y agosto, cuando el basket se acabe y los medios vivan de la carroña numérica. Todos esos clubes que han vivido por encima de sus posibilidades (es decir, todos, al depender de ayudas y apoyos de entidades políticas) saltarán al vacío... o nos lo harán creer: se pondrán en la cornisa, dirán que nadie les hará cambiar de opinión y luego ya vendrá alguien a decirles lo bonita que es la vida con una bolsa de dinero fresco.

Frente a esto, uno mira el archivo y recupera lo dicho hace meses. La NBA cubrió los vacíos dejados por los que hicieron el “Eurotrip” y ahora volverá a abrirlos para ellos: siempre hay un hueco para los mejores y eso lo saben los jugadores. En un mercado relativamente abierto y en el que existen algunos límites (siempre monetarios, no de nacionalidades y esas cosas), en el que se manejan cantidades acojonantes de dinero... apenas hay problemas. Victor de la Serna citaba hace unas semanas a David Falk, un tipo que conoce de sobra el mercado y que sabe como actuarán la Liga, los propietarios y los jugadores ante una situación como esta. ¿La solución ante una dura recesión? Mucha mas regulación.

No seré yo quien pida medidas proteccionistas, ni establecer límites en la contratación, ni poner un tope salarial; ni mucho menos se me pasa por la cabeza decirle a agentes y jugadores que deberían bajar sus pretensiones porque eso acabará por tumbar a la competición. No voy a ser yo porque ellos tendrán que darse cuenta solos. Lo malo es que siguen viviendo como Sprewell, pensando en que tienen que alimentar a una familia; lo peor, que no se dan cuenta que, de aquí a nada, será verdad.



PD: Hablando de comer, atentos al Tour Europeo del verano. Pago lo que sea por ver a este grupito de veteranos, todo sea dicho...

sábado, 1 de noviembre de 2008

Depurar responsabilidades

Nunca me ha pasado de estar tan en desacuerdo con dos personas distintas. Miren que me gusta argumentar, discutir y demás, pero verme negando la postura de dos individuos en menos de 24 horas me resulta extraño. Todavía más sorprendente es el hecho de que ambas se pusieran en una punta distinta de la dicotomía izquierda-derecha: Leo Bassi (de sobra conocido) y José María Fernández Pastrana (mi profesor de Derecho Administrativo).



Veía al último bufón (que nadie lo entienda de manera despectiva) brindar con cava junto a Andreu Buenafuente por “la muerte del capitalismo y los planteamientos neocons”. Si bien es cierto que queda gracioso, el planteamiento es tan negable como el de Fernández Pastrana, que argumentó que recuperarse de esta nueva crisis sería más difícil, no solo por la discusión sobre el modelo, sino por la “degradación moral” (así, literal) de esta sociedad. De ahí parte la crítica a ambos modelos de pensamiento patentados (porque estoy convencido de que los repiten allá donde van).


Si bien para los conservadores, la ética y la moral han perdido fuerza a medida que avanzaba el s. XX, el respeto a la vida humana ha ido en aumento. ¿Cuántos directivos de Freddie Mac, Lehman Brothers o cualquier empresa implicada de lleno en el caso de las hipotecas “subprime” ha dicho “que os den, yo salgo por la ventana”? Ni uno, profesor, ni uno. Es más, las propias empresas están indemnizándoles o manteniéndoles en plantilla a toda costa. Señor Bassi, ahí está la clave de mi idea: de no existir una solución a todo, si no pudiesen levantar el teléfono y llamar a papá Estado (al que dejaron en un asilo hace años y que lo visitan solo cuando necesitan pasta), las cabezas pensantes habrían sido atravesadas por 9mm de plomo hace ya semanas. La política, aquí en España, hace extraños “compañeros de pupitre”, gente que se ha enriquecido por haberse quedado en clase el día justo para conocer al futuro presidente.



Dicen los que saben que el baloncesto está en crisis: la desaparición de Akasvayu, el tema Manresa (por cierto, ha salido una web de apoyo al equipo, que hay que visitar obligatoriamente) y demás asuntos. En realidad, nuestro deporte lleva en crisis desde el día en que se profesionalizó. En el momento en el que un jugador, un director deportivo o un scout ven que lo que saben hacer es recompensable, empieza el problema: porque cuando la caguen (cuando el jugador sea una carga para su equipo, cuando el director encaje fracaso tras fracaso y el scout pueda hablar más de restaurantes que de jugadores) nadie dará el paso definitivo para cortar su cabeza. Son más necesarios que el resto.


De ahí que sea más fácil “matar al mensajero”: no sé porque entrenadores y periodistas nos peleamos, al fin y al cabo somos los grandes perjudicados del sistema. Siempre es más barato echar al entrenador (que todos sabemos que, cuando los equipos pierden, es culpa del entrenador) o colgarle el sambenito de “sensacionalista” a un medio que pegarle cuatro gritos al que “hace la cama”, al que gasta sin mirar lo que hay o al que recorre el mundo mirando “bluffs”.