viernes, 1 de agosto de 2008

Haciendo lo nuestro...



Más allá de grandes campañas publicitarias y de lo que esta muestra de ingeniería de mercadotecnia, todo el mundo tiene su particular manera de amar este deporte. Durante una de mis tantas visitas a Barcelona, tuve la oportunidad de coincidir con el director de uno de los mejores portales sobre basket y, charlando, salió el tema de “Solobasket”, web con la que colaboro esporádicamente. Me dijo, literalmente, que entre sus diez candidatos para cubrir una baja, ocho saldrían de allí.

Esto es significativo, dado que en su mayoría la gente que pasa por allí ni son periodistas, ni han estudiado la carrera y además tienen buenos trabajos. Un fotógrafo y articulista es ingeniero en telecomunicaciones y hace todo esto como un “hobby”. A más de uno le choca pensar en eso, que la mayoría de gente que mantiene viva el portal que es referente del baloncesto en España sean tíos que saben de baloncesto, que disfrutan haciendo estas cosas y que, por mas que les ofrezcan dar un salto de calidad, prefieran seguir en el amateurismo. Si estuviéramos en los cincuenta, Ferrándiz estaría maldiciendoles.

De ahí que ayer fueramos muchos los que pusiéramos el grito en el cielo al oír a Pere Ferreras y Ferrán Martínez retransmitir el Estados Unidos-Turquía. Cuando uno decide dar el salto a los “profesionales”, siempre se empeña en dar lo mejor, concentrar todos sus conocimientos en su espacio y demostrar que al menos sabe de esto. A mi me perdió ser tan friki y no poder demostrar mi frikismo porque lo que tenía que contar eran noticias. Tengo otros tantos espacios donde demostrar saberes pero el querer hacerlo en un portal informativo acabó por hundirme.

Por eso cabrea ver a estos dos hacer una retransmisión tan poco “entretenida”. A diferencia de los periodistas, los narradores se tienen que ocupar no sólo de informar, sino también de entretener. Ni una cosa ni la otra por parte de estos dos: leer datos de la Wikipedia no es saber. Me puedes contar los que quieras (verídicos o erróneos, me da igual), pero si no me cuentas quién metió la última canasta de poco me sirve: ya estoy viendo que anotó Turquía o que anotó Estados Unidos. A nadie le hace daño tener delante un folio a Word con las plantillas. Puede que estés cansado de hacer baloncesto toda la temporada, pero no te entiendo: yo llevo sin retransmitir un partido desde mediados de mayo y el monarro me consume. Fijaros que estoy intentando “engañar” a un colega sevillano para hacer retransmisión conjunta... ¡de un amistoso!

¿Cuando un tema concreto pasa a ser tu medio de vida se vuelve aburrido? Puede ser, cada uno es como es. Yo se que no me canso de hablar de baloncesto, un tema que es parte de mi vida, y que por ello he recibido multitud de ofertas. A saber como serán las cosas dentro de cuarenta años: si se pasa de esa fecha (en cualquier asunto que implique tiempo), ya no hay nada que te separe de ello. Me gustaría llegar a viejo y ser como Harvey Pollack, toda una institución del basket norteamericano.

Este buen hombre, jefe del equipo estadístico de los Sixers, es el único empleado que trabaja para una franquicia desde los inicios de la NBA. Siguió de cerca a los grandes (tiene la hoja estadística de los 100 de Chamberlain), forma parte del Salón de la Fama y cuenta en su haber con cuatro anillos de la NBA. En una entrevista reciente, dijo “nunca tuve un trabajo en el cual me levantara por la mañana y dijera '¿No puedo quedarme en casa?'. Nunca tuve un trabajo en el cual no tuviera algo que hacer cada día. Nunca tuve un trabajo que no me gustara”.

Este crack de 86 añazos se pasa los veranos recopilando datos y firma el “Harvey Pollack's Statistical Yearbook”, un resumen de los aspectos mas ocultos de nuestro deporte. No solo ve cuantos rebotes coge un jugador, si son ofensivos o defensivos. Para muestra un botón: separa una por una las maneras de hacer un mate y te dice que, por ejemplo, Howard fue el lider en alley-oops, mientras que Kobe hizo mas mates de espaldas que nadie. Por ahora no ha salido el de la última campaña, pero el de la 2006-2007 todavía puede descargarse. Ahí queda claro que hay quienes disfrutan “haciendo lo nuestro”.

1 comentario:

jr dijo...

De sobras es sabido el nivel de conocimiento de Pere Ferreres, un gran maestro del reportaje, pero no es la persona más indicada para animar al espectador a seguir un partido intrascendente por mucha estrella NBA que se concentre. Asimilado y aceptado como políticamente correcto el "frikismo" de Trecet y Montes, lo de Ferreras queda a años luz de lo que debe ser un speaker televisivo. En la recámara está Esteban Gómez pero es también del mismo estilo. Me gusta el blog, lo adjunto a mis favoritos. Saludos