martes, 8 de septiembre de 2009

El anís y el respeto

Hace un año hablaba, tras una final épica, de lo poco que importaba ya el anís en el baloncesto. La nota tenía un punto “retro”, recordando acusaciones antiguas al Madrid de Saporta y a como intentaban premiar (eso era lo que se decía) la labor de los árbitros. Del Anís (del paseo de) La Castellana no voy a hablar, sino de uno que sigue sin tener el impacto esperado.

Ayer España perdió el peor partido jugado en años. No fue una cuestión relativa al rival (una Serbia que despierta tras años de hastío), ni la falta de acierto (que combinó tiros precipitados con defensas duras o muy duras); ni tan siquiera fue un tema de valorar la reincorporación de Pau Gasol al juego o la ausencia de Rudy. Ayer, España perdió por una cuestión de respeto: todos y cada uno de los participantes (activos o pasivos) derrumbaron poco a poco ese muro que separa el baloncesto vistoso y ágil de España hasta convertirlo en una caricatura.

La primera fue Serbia: de un técnico con la experiencia de Ivkovic se pueden esperar muchas cosas a lo largo de un partido, desde la velocidad y el movimiento de balón que hubo por momentos (con 12 arriba intentaron una puerta atrás tras bloqueo que se perdió por línea de fondo… pero es que era una jugada del manual “Como minar los ánimos de tu rival con baloncesto bonito”) hasta el concierto de trompetas mal afinadas del final. Pero lo que se sabe seguro es que, con Ivkovic o Perico el de los Palotevics vas a ver a un equipo duro, que no va a dar una bola por perdida y que te va a frenar a costa de llevarse alguna antideportiva. Ahí, los plavis ganaron medio partido: con o sin el beneplácito de los colegiados, si juegas más duro que tu rival y no te responden haces un daño irreversible. Con su presión constante a Ricky, Serbia empezó a tumbar el respeto que España le tenía al basket.

Ese respeto acabará por los suelos a medida que pase el torneo: hay quienes, como Ricky, han alabado la “agresividad” del basket serbio, pero esto no sirve de nada si no aprendes de ella. He visto a España defender muy bien (Alemania y Grecia en el Mundial 2006, por ejemplo) sin dejar de jugar bonito, pero jamás (y lo repito bien alto: JAMAS) la he visto “morder”. Habrá quien diga que no se necesita salir con el cuchillo entre los dientes a dar palos… pero es que ese será el juego del resto de equipos que se midan a España a partir de ahora. Que Gasol y Navarro cojan el móvil y llamen a sus colegas los Muñoz para decirles “no chavales, esto es Estopa. Ricky, convertido en el Messi del basket blaugrana, recibirá tanto o mas que el crack albiceleste. El “Hack-a-Pau” también será una constante y, mientras los hombres que más casta tienen estén en el banco (delictivo ayer lo de Felipe), esa agresividad se va a escapar en forma de palabrotas desde el banquillo… y la verdad, no es la mejor manera de canalizarla.

Navarro hablaba tras el partido de “problemas de comunicación”, y eso es algo que todavía te rompe mas los esquemas: ¿Puede tener un bloque que lleva casi cinco años jugando (salvo tres o cuatro incorporaciones) un problema de este tipo? Si a estas alturas no se entienden falla algo: o nunca se entendieron y nos han engañado de maravilla, o las cosas han cambiado tanto como para perderse completamente en el parquet. ¿Qué parte de culpa tiene Scariolo en esto? Yo creo que poca o ninguna: el transalpino es un hombre de recursos y sabrá que hace con sus hombres. Ayer agotó algún que otro “truco” (la 1-3-1 tendría que haberla guardado para cuartos o semis) del cual los rivales habrán tomado nota, pero no llegó de su mano la mayor falta de respeto.

Aludir ahora a los amistosos (tanto para decir que todo “era muy fácil” como para comentar que “hemos derrotado a selecciones mejores”) es un recurso fácil, y como fácil que es, pierde toda su razón de ser. Hay que mirar a la competición siempre, a las sensaciones que se muestran en el campo en los partidos de carácter oficial, porque ahí es donde se demuestran las faltas de respeto. Las giras solamente valen para hacer caja: como reflejo del juego de la ÑBA, nos ofrecen la misma imagen que los espejos del Callejón del Gato. Y eso si que es faltarnos el respeto.

PD: Ayer se escuchó a cinco personas hablar a la vez de Krstic. No miento: todos tenían algo que decir y lo dijeron a la vez, por lo que no se entendió nada. Calderón, Mel Otero, Iturriaga y Epi están ahí para hacer apuntes concretos: no puede aparecer Montes a gritar un triple tras 45 segundos de coloquio.
PD2: Perdonen por el retraso, pero entre una cosa y otra esto se ha quedado atrás. Ahora, con nuevos proyectos por delante, puede recuperar algo de vida.

1 comentario:

Julio dijo...

Ayer hicieron la risa, pero no sería la primera vez que un mal inicio puede traer un buen campeonato. Mejor perder hoy que no en cuartos.

De todas formas, los fallos en el tiro fueron la clave. Y si Gasol no mete el 20% de sus tiros, no es porque no sepa, es que no está para jugar. Da igual que bloquee, defienda o haga juego de pies. Si no tira bien a la banca

Un saludo